Todo lo que debes saber sobre la ligadura

En esta ocasión abordaremos la esterilización femenina enfocándonos en la ligadura tubárica, un método anticonceptivo permanente donde se cortan las trompas de Falopio para evitar que los espermatozoides lleguen al óvulo y por lo tanto evitar un embarazo.

Este procedimiento se realiza con una cirugía ambulatoria que dura alrededor de 30 minutos. En este tiempo el cirujano cauterizará tus trompas o también podrá recurrir a sellarlas con un pequeño anillo. Reposarás unas horas y podrás ir a casa.

Después de la esterilización femenina es normal sentir dolor abdominal o cólicos, fatiga, mareos, gases o inflamación. También deberás guardar reposo y evitar las relaciones sexuales, gradualmente podrás realizar tus actividades con normalidad. Si bien el procedimiento no implica riesgos mayores es indispensable cuidarte antes y después como te lo indique tu médico.

Aunque la ligadura de trompas es un método anticonceptivo permanente, seguro y efectivo, debes recordar que no es reversible, una vez que la realices no podrás tener hijos, por ello debes estar segura al momento de realizarla.