El aborto es una problemática social y de salud pública, por la gran cantidad de mujeres que mueren o sufren secuelas graves como resultado de una práctica inadecuada, no solo en nuestro país, si no en el mundo entero.

Mujeres solteras, casadas, adultos y adolescentes, recurren al aborto, prácticamente toda mujer en edad reproductiva sin importar su educación o nivel económico, buscan una opción ante un embarazo no deseado.

Si hubiera una adecuada formación en sexualidad, se reduciría su número, porque los jóvenes sabrían la forma de cuidarse en un encuentro sexual y así evitar embarazos inesperados.

Tanto mujeres pobres como las que cuentan con recursos, recurren al aborto, pero en condiciones diferentes. En el primer caso, tienen mayor riesgo porque carecen de medios para acudir a sitios donde las atiendan en forma adecuada.

La única entidad en Mexico, donde es legal la practica de un aborto hasta las doce semanas de gestación es la CDMX, por lo que en el resto del país se siguen practicando abortos clandestinos, lo que pone en riesgo la salud de la mujer.

Solo acudiendo a una clínica autorizada para realizar una interrupción legal del embarazo aseguras tu salud. Otro fenómeno presente en la problemática del aborto es la inequidad de genero, ya que la mujer en la mayoría de los casos enfrenta sola esta decision, ya sea porque la pareja no está de acuerdo o porque son abandonadas una vez que se enteran del embarazo.

Las estadísticas nos muestran que en su mayoría, quienes abortan son casadas, tienen hijos y problemas económicos graves. Sin embargo, los maridos no las acompañan en este proceso.

Para evitar situaciones que pudiesen derivar en un aborto, es fundamental la educación sexual pero en forma abierta, no escondida como se hace hasta ahora, y borrar los prejuicios pecaminosos.

También se requiere orientar a los jóvenes para que utilicen métodos anticonceptivos y evitar las enfermedades venéreas. En la actualidad, existe mayor libertad sexual para los adolescentes, pero la gente adulta evade tocar este punto. Este es un problema serio que se debe abordar y evitar.

Así que si eres padre o madre, educate un poco y platica abiertamente con tus hijos e hijas para que no sean parte de este problema social tan grave.